Lectura, iluminación y espacios
El ambiente lumínico de nuestras habitaciones, oficinas y cafeterías dicta, en gran medida, cuán a gusto nos sentimos realizando nuestras actividades.
El impacto de tu entorno
En departamentos urbanos a veces la iluminación natural no es la mejor, o por el contrario, el sol pega directo en las ventanas durante la tarde.
Cuando estudiamos o leemos un buen libro, organizar nuestro rincón de lectura cerrando parcialmente las cortinas o encendiendo una luz indirecta, marca una enorme diferencia. Hacer estos ajustes básicos es una manera de darnos un trato más amable a nosotros mismos durante el día.
Evitando el exceso de reflejos
Trabajar en cafeterías o espacios de coworking es muy común hoy en día. Sin embargo, sentarse de espaldas a una ventana grande puede causar que la pantalla se vuelva un espejo.
Moverte de silla, buscar un ángulo donde la luz caiga sobre la mesa y no directo a tu cara o pantalla, son observaciones cotidianas que hacen que las horas de trabajo sean mucho menos agobiantes.
Ideas para un entorno más agradable
Luz Focalizada
Al leer por la noche, procura usar una lámpara de escritorio o lectura que ilumine las páginas en lugar de depender únicamente de una luz tenue en el techo.
Temperatura de la Luz
Las luces cálidas (tonos amarillentos) suelen percibirse más acogedoras y relajantes para el final del día en el hogar.
Ventilación y Espacio
Un área despejada no solo da paz mental; poder mover tus apuntes, computadora y libro con libertad evita que adoptes posturas rígidas.